Monday, January 22, 2007
Galería Apátrida and
No se imaginaba Palmerín de Olivella ni Orlando el Incontenible ni el maravilloso Amadís que iban a desbordar la muerte, no sobre sus caballos de aladas herraduras, no sobre asientos heroicos en batallas metafísicas y maravillosas sino en la mente torcida de un andrajoso caballero.
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